jaimelopezCuando ve la situación de los presos de conciencia, mi libertad me incomoda

Otto von Bismark (1815-1898) Político alemán

El caso Reyna es una evidencia nítida, contundente como pocas, de la definición de un preso político.

Dígalo si no, la definición del diccionario de:

“…es cualquier persona física a la que se mantenga en la cárcel o detenida de otro modo, por ejemplo bajo arresto, sin haber cometido un delito tipificado, sino porque sus ideas supongan un desafío o una amenaza para el sistema político establecido, sea éste de la naturaleza que sea”.

Claramente, con sus particularidades, Jesús Reyna fue un preso político, porque “sin haber cometido un delito tipificado”, sus “ideas”, o su conducta, supusieron “un desafío o una amenaza” no al sistema político como tal, pero sí a quien en Michoacán lo encarnaba, Alfredo Castillo Cervantes, en 2014 dueño absoluto del estado, enviado por el presidente Enrique Peña supuestamente a pacificarlo, pero que en los hechos se constituyó en su amo absoluto.

Y cuando Reyna se empecinó en hacerle ver a Castillo que había un gobernador –Fausto Vallejo- al cual había que respetar y no minimizar, el enviado peñista vio en él a una amenaza, un riesgo para su control total en Michoacán.

A través de Reyna, Castillo pretendió enviar un mensaje a la clase política michoacana: el que busque salirse del huacal, el que ose retar su autoridad, cárcel.

El resto es historia. Cuatro años y medio pasó Reyna en la cárcel, acusado de colaborar con el crimen organizado, cuando jamás ni el Ministerio Público ni el Poder Judicial tuvieron en sus manos una sola prueba sólida.

Pero queda claro que en México no hacen falta pruebas sólidas para mantener a alguien “incómodo” en la cárcel, siempre y cuando el interesado cuente con el poder político y/o económico para que una acusación endeble derive en un proceso penal y, lo peor, que éste se alargue indefinidamente. Todo, con tal de que el escarmiento sea evidente.

Y como el encarcelamiento de Reyna tuvo orígenes políticos, tenía que ser también política su excarcelación: la PGR se desistió de mantener en prisión al de Huetamo, porque recibió una orden presidencial al respecto.

Así funciona la “justicia” en México. Reyna lo corroboró. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. twitter@jaimelopezmtz>