ACUERDO POR LA PAZ

ALFREDO G DTodo enlodado, oliendo a puerconio y a perro mojado –¡güácala!-- quedó mi perro El Cachuchas que por uchepo fue a caer al fondo del contaminado Rio Chiquito (que todos los que vivimos en Morelia contaminamos, pero nadie dice esta boca es mía para tratar de salvarlo) en el entronque de la Avenida Madero con las vías del enfadoso y escandaloso tren, porque por terco el perruno traía bailando a nuestro torito que hicimos y llamado El ComeCuandoHay, con el cual participamos en el Festival de Toritos que se celebró en Morelia el sábado y que llenó de inmenso colorido a todo el centro de la capirucha y la avenida principal, que es la Madero, y en la que participaron ¡120 toritos de 50 colonias! de Morelia y más de 25 mil almas que anduvieron en el jolgorio y echándole bailada al ritmo de la Banda.

En toda una fiesta se convirtió este evento que organizó el gobierno municipal del alcalde Poncho Martínez Alcázar, con lo que demostró que busca rescatar y preservar las tradiciones. Órale pues… Pero, les decía, mi uchepo perro se atutó el Toro que hicimos en el chante y ahí traía a mi tía Coty de Caporal por toda la avenida y aunque le dolieran los juanetes a la ñora, ahí la traía ¡sude y sude! a la pobrecita. A mi me puso de la Maringuía un rato el uchepo, aunque al final lo mandé a la goma y terminé siendo el Apache. Total, que el canijo perro aunque ya se notaba mareado de tanta vuelta que le daba al Toro (al ritmo de los cucharazos que le daba a una cazuela de aluminio mi prima La Chachis, mientras mi perico El Albures le atoraba con una trompeta de su tamaño que quién sabe dónde se encontró), siguió de aferrado cargándolo hasta que llegamos a la vía del tren en donde se tropezó con un riel y trastabillando fue a parar precisamente hasta el fondo del río Chiquito, en donde cayó de puro hocico que ni las manos metió y tragándose como ¡10 litros! de la asquerosa agua llena de grasa y de todo lo que trae de los waters de la raza. ¡Guácala! otra vez. Con decirles que hasta gorgoritos salió echando el canino, todo enlodado, apestoso y para acabarla, por órdenes estrictas de mi tía, tuve que cargarlo ¡hasta al chante! a donde llegó tiritando de frío. Creo que le iba a dar pulmonía, pero ¿que creen?, ¡se le quitó hasta el frío! cuando ganaron sus maletas Monarcas del Morelia que no sé a qué Santo se encomendaron pero fueron y bocabajearon 2-1 y a domicilio a los panzas verdes del León. Ver para creer. Ora lo malo es que todos en el chante me agarraron de su puerquito por esa chiripada que se aventó el equipo moreliano. No le digo… Pero bueno dicen que lo bailado quien se lo quita a uno y la verdad, estimados lectores este Festival de Toritos si que engalanó a la capital moreliana que, por cierto, en estos momentos ya está totalmente volcada a la visita del Papa Francisco que llega en ¡5 días! a México y ¡en 9 a Morelia!. Como le narraba en la pasada columna, por todos lados ya casi no se habla de otra cosa más que de esa visita cuya expectativa sigue creciendo a más no poder. Con decirles que este fin de semana, ya notamos turismo en todo el Centro Histórico de la capirucha que se palpa en los cafés de Los Portales, en los hoteles que poco a poco se van llenando, así como en los camiones turísticos que están llegando y los paseos por el centro de la ciudad que hacen los transportes de turismo. También vimos cómo le están echando ganas a la limpieza de las paredes y la cantera de edificios históricos, como por ejemplo del Palacio de Gobierno que como ustedes y yo sabemos, siempre llevan la de perder con la pintarrajeada que le dan manifestantes de chile, dulce y de manteca a los que les vale wilson y un soberano cacahuate, atentar contra la historia del estado. Así, encontramos que muy dedicados en esa labor de tratar de restaurarlos andan ya varios trabajadores tanto del INAH como del Ayuntamiento quienes vienen utilizando una emulsión de cal con alumbre y pinturas naturales con tonos de tierra, dándoles su maquillada a esos edificios del Centro Histórico que siguen recibiendo vejaciones hasta de grafiteros. Pero bueno, cada quien en su conciencia y que conste que no estamos en contra de la libre manifestación de ideas, sino de la manera en que se dañan inmuebles históricos que ni la deben, ni la temen… Pero mejor les sigo comentando que también observamos cómo varios trabajadores restauran las puertas de nuestra hermosísima Catedral para que esté lista con la visita del Sumo Pontífice. De igual manera, es notoria la cada vez más intensa presencia de Fuerzas Federales en la capital del estado que resguardarán la seguridad no sólo del Papa, sino de todos los visitantes que se calcula oscilarán por alrededor del ¡millón de personas!… Claro también en Los Balcones de la Avenida Madero por donde pasará el Papamóvil, los comerciantes y los dueños de inmuebles, empezaron ya a colocar pendones alusivos a la visita Papa. ¿Quihubo?. Incluso vimos al Chef Jesús Gibaja, haciendo unos platillos michoacanos frente a La Catedral y promocionando al estado. ¿Qué tal?... En fin que los preparativos están ya en todo su apogeo, la llegada de visitantes se empieza a intensificar y todos se preparan. Por ejemplo, en conferencia de prensa, este domingo el Cardenal Alberto Suárez Inda, a pregunta del que esto escribe, dijo que en cuanto al número de visitantes que podrían llegar  a Morelia,  “no tenemos idea de los que van a venir. Lo que sí tenemos seguro es el cupo de los recintos en donde se van a tener los eventos”, después al preguntarle que si Morelia tiene capacidad de recibir a tanta gente, señaló categórico: “lo que va a ofrecer Morelia, es lo que tiene Morelia. No vamos a construir espacios que nos cueste millonadas porque en Morelia, ni la Iglesia ni el Gobierno tienen recursos para construir espacios gigantescos. Desde el principio, mi criterio fue: si viene el Papa lo recibiremos con lo que tenemos, en los espacios que hay con sus limitaciones. De manera pues que no hay que soñar que en Morelia pueda estar cerca del Papa un millón de personas”, y proseguiría el Cardenal: “quizá lleguen, pero no van a estar cerca del Papa. Algunos lo verán de paso en las calles. ¿Cuántos?, habría que calcularle: 300 ó 400 mil en las calles y en los espacios –en donde habrá eventos-- 22 mil en el Venustiano Carranza, no llegan a mil los de La Catedral. 30 y tantos mil dentro del Estadio Morelos y a lo mejor unos 30 ó 40 mil fuera del Estadio donde hará recorridos en el Papamovil” explicaría el Arzobispo de Morelia, para luego precisar: “Morelia ofrece lo que tiene de todo corazón, pero sabiendo que rebasan nuestras posibilidades, el deseo y la expectativa. Que nos perdonen, no somos magos para multiplicarnos. Debemos reconocer nuestras limitaciones”, señalaría. Y bueno, pues ya picados también le pregunté si había comparación entre el Papa Juan Pablo II y el Papa Francisco, a lo que el Cardenal Suárez Inda contestó: “¡Maravillosos ambos!. Distintos, porque esa la riqueza de la Iglesia. Un italiano, como lo fue Juan Pablo Primero o San Juan XXIII, un polaco que nadie esperaba. Después un alemán con su temperamento y su intelectualidad que sabe tocar todo Mozart de memoria, Ratzinger. Y ahora un argentino. Bueno pues es un latinoamericano, de manera que es la riqueza de la iglesia. No se pueden hacer comparaciones en el sentido de quien es mayor, quién sabe más, quién puede más. No, cada uno en su momento es el Papa que Dios ha regalado a su pueblo y vamos en la historia y habrá sorpresas al futuro”. Déjenme comentarles que al final de su respuesta, Suárez Inda destacó que “yo no sé quién será el próximo Papa: un oriental, un africano, no lo sabemos…”, dijo a lo que le agregué antes de que terminara de contestar: “o uno de Guanajuato, Cardenal”, a sabiendas de que él es oriundo del vecino estado y por supuesto que como Cardenal, pues ya es papable. Total que terminando su respuesta y al escuchar a otro compañero que también dijo que podría ser un mexicano, contestó finalmente: “Puede ser, puede ser. Aquí hay quienes se están preparando, aunque yo voy de bajada”. ¿Qué tal?... En fin, estimados lectores que en esa conferencia el Cardenal también invitó a todos “a prepararnos con sencillez, con humildad, pero también con alegría, con dignidad y con orden” para recibir al Papa que es un mensajero de la paz…

BRUJULAY YA QUE hablamos de la paz, pues sin duda alguna que en un momento muy oportuno el gobernador Silvano Aureoles Conejo hace un llamado a la sociedad en general para   establecer un Acuerdo por la Paz, estabilidad y unidad en Michoacán. Este exhorto lo hizo en su reciente gira por Jiquilpan en donde invitó a la sociedad a “hacer un cambio de actitud” y de cara a la visita del Papa Francisco, lo que ayudará “a trazar una nueva ruta para la entidad”. Incluso precisaría que la visita del Sumo Pontífice, es “la oportunidad para que vivamos un gran Acuerdo para la paz, la estabilidad y la unidad, porque el pueblo michoacano en una alta proporción es católico. Es una buena noticia y nos vendría bien este gran acuerdo”. Por cierto que este lunes, en la Casa de Gobierno, el gobernador se reunirá con representantes de los diversos sectores michoacanos en busca precisamente de ese gran Acuerdo al que definitivamente todos los michoacanos debemos de entrarle, porque ya es tiempo de reconciliación y progreso en este estado que debe salir adelante y superar sus rezagos y divisiones, ¿o no?...