Aléjate de quienes tratan de empequeñecer tus ambiciones; la gente grande te hace sentir que tú también puedes ser grande:
Mark Twain (1835-1910) Escritor estadounidense
Antonio Soto Sánchez enseñó muy rápido el cobre: de eterno militante del PRD, no tuvo empacho en volverse morenista de la noche a la mañana.
Cierto, en estricto sentido nada le impide a los militantes dejar un partido e incorporarse a otro. Empero, hay factores que aún en la siempre sucia y pragmática vida política, aquellos con principios y una respetable escala de valores procuran cumplir: la lealtad, el agradecimiento y la congruencia.
Y es claro que ni lealtad ni agradecimiento ni congruencia acompañan a Soto Sánchez. En su diccionario personal son términos extraviados. No es, no fue un perredista cualquiera: de fundador, la fortuna siempre le sonrió y pasó rápido por buena parte de las posiciones a que cualquier militante partidista puede aspirar, desde alcalde de su pueblo hasta diputado local y federal, pasando por senador. Carteras en varios gabinetes estatales también alcanzó, no precisamente por capacidad y resultados, sino por una no común habilidad para acomodarse a tiempos y circunstancias particulares. Ha sido un político con estrella, ha ocupado cargos para los cuales no tenía la menor idea ni un perfil siquiera cercano, como secretario de Desarrollo Económico en el silvanismo. Evidentemente, treinta años en cargos de primer nivel le han redituado una solvencia financiera envidiable. Todo, gracias a las siglas del PRD, que por cierto también dirigió mucho tiempo en su versión estatal.
Hoy que el partido que fundó y que lideró hace agua, no tiene reparo alguno en darle la espalda, dejar el navío y lanzarse al mar en balsa de lujo para encamararse al buque, mejor dicho al yate de lujo que pasa a un lado, con las siglas 4T.
Esa capacidad innata para acomodarse y sacarle jugo a cada tiempo y a cada circunstancia, sigue siendo la “cualidad” más relevante de Soto Sánchez. Lo vuelve a hacer y lo seguirá haciendo cuantas veces sea necesario. Genio y figura…
X @jaimelopezmtz