La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano. Esta ofrece datos mensuales de la población económicamente activa (PEA), la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación.
En enero de 2025, la tasa de participación económica (porcentaje de la población que se encontró trabajando, o que no tuvo empleo, pero estaba en la búsqueda activa de uno) se ubicó en 59.4 por ciento. Para enero de 2024, fue de 59.8 por ciento.
La tasa de desocupación se situó en 2.7 por ciento. En el mismo mes de 2024, fue de 2.9 por ciento.
La tasa de subocupación (porcentaje de población ocupada que buscó ofertar una mayor cantidad de tiempo de trabajo en su ocupación actual o en un empleo adicional) se estableció en 6.9 por ciento. En el primer mes de 2024, fue de 7.1 por ciento.
La tasa de condiciones críticas de ocupación (calculada a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2025) fue de 32.8 por ciento. En enero de 2024, fue de 37.7 por ciento.
Por su parte, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 54.2 por ciento. En igual mes de 2024, fue de 54.1 %.
INDICADORES SELECCIONADOS
Composición de la población de 15 años y más
En enero de 2025, la PEA fue de 61.1 millones de personas de 15 años y más -población que, durante la semana de referencia, realizó o tuvo un vínculo con una actividad económica (población ocupada), o buscó activamente hacerlo (población desocupada en las últimas cuatro semanas)-, (lo que representó una tasa de participación de 59.4 %). Dicha cantidad significó un aumento de 452 mil personas con relación a enero de 2024. Al distinguir por sexo, la tasa de participación económica de las mujeres fue de 45.5 % y la de hombres, de 75.0 por ciento.
Respecto al año anterior, la participación de mujeres se mantuvo y la de hombres disminuyó 0.9 puntos porcentuales.
La población ocupada alcanzó 59.4 millones de personas -se refiere a la población que durante la semana de referencia realizó alguna actividad económica durante al menos una hora. Incluye a las y los ocupados que tenían trabajo, pero no lo desempeñaron temporalmente por alguna razón, sin que por ello perdieran el vínculo laboral con este, así como a quienes ayudaron en alguna actividad económica sin recibir un sueldo o salario-, (97.3 % de la PEA): un crecimiento anual de 533 mil personas. Según sexo, la ocupación de mujeres fue de 24.2 millones y la de hombres, de 35.3 millones: el alza anual en ellas fue de 403 mil y en ellos, de 130 mil.
En el mes de referencia, la población desocupada fue de 1.6 millones de personas, una reducción anual de 81 mil. La población femenina desocupada se ubicó en 714 mil, en enero de 2024, y en 729 mil, en enero de este año. La población masculina desocupada pasó de un millón, en el primer mes de 2024, a 920 mil, en enero pasado.
La población no económicamente activa (PNEA) fue de 41.8 millones de personas -población que durante la semana de referencia se dedicó al hogar, estudió, estaba jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o llevó a cabo otras actividades-, (40.6 % de la población de 15 años y más): ascendió en un millón de personas respecto a enero de 2024. De esta categoría, 5.6 millones se declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones para hacerlo, por lo que constituyen el sector que eventualmente podría participar en el mercado laboral. En términos relativos, la PNEA disponible representó 13.3 por ciento. En enero de 2024 fue de 12.5 %.
Características de la población ocupada
Del total de la población ocupada (59.4 millones), 41.4 millones (69.7 %) operaron como trabajadoras o trabajadores subordinados y remunerados al ocupar una plaza o puesto de trabajo, lo que representó un aumento anual de 989 mil. Además, 12.9 millones (21.6 %) trabajaron de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleadas o empleados: 13 mil personas menos respecto a enero de 2024. Por su parte, 3.0 millones (5.1 %) fueron personas empleadoras, cifra que descendió en 440 mil. Finalmente, 2.1 millones de personas (3.6 %) se desempeñaron en los negocios o en las parcelas familiares, es decir, contribuyeron de manera directa a los procesos productivos, pero sin un acuerdo de remuneración monetaria. Lo anterior significó una reducción anual de 3 mil.
Por sector de actividad económica, la población ocupada se distribuyó de la siguiente manera: los servicios concentraron 26.4 millones de personas (44.3 %); el comercio, 11.7 millones (19.7 %); la industria manufacturera, 9.7 millones (16.3 %); las actividades agropecuarias, 6.4 millones (10.8 %); la construcción, 4.5 millones (7.6 %), y otras actividades económicas —que incluyen la minería, electricidad, agua y suministro de gas—, 400 mil (0.7 %). Por su parte, 358 mil personas (0.6 %) no especificaron su actividad. En comparación con el mismo mes de 2024, los sectores con mayor crecimiento en su población ocupada fueron: industria manufacturera, con 420 mil personas; comercio, con 278 mil; servicios profesionales, financieros y corporativos, con 270 mil, y restaurantes y servicios de alojamiento, con 111 mil.
Indicadores de la población subocupada
La información de la ENOE, para enero de 2025, muestra que la población subocupada (personas que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas de lo que su ocupación actual les demanda) fue de 4.1 millones de personas, 40 mil menos respecto a enero de 2024. La tasa de subocupación se ubicó en 6.9 % de la población ocupada, porcentaje inferior al 7.1 % registrado en enero del año pasado. Al distinguir por sexo, la tasa correspondiente en las mujeres fue de 6.7 % y en los hombres, de 7.1 por ciento.
Según su lugar en la ocupación, las y los subocupados se concentraron en las y los trabajadores por cuenta propia, con 44.6 %: una baja anual de 0.3 puntos porcentuales.
Las y los trabajadores subordinados y remunerados representaron 43.8 %, un alza anual de 1.1 puntos porcentuales.
Informalidad laboral
La población ocupada en la informalidad laboral considera, sin duplicar, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan. También contempla a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo. Se incluyen —además de la población que trabaja en micronegocios no registrados o sector informal— otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a quienes laboran sin seguridad social y cuyos servicios los utilizan las unidades económicas registradas.
En enero de 2025, la población ocupada en la informalidad laboral fue de 32.2 millones de personas y la tasa de informalidad laboral 1 (TIL1) se estableció en 54.2 % de la población ocupada, porcentaje superior al 54.1 % del primer mes de 2024. La TIL1 urbana fue de 43.7 por ciento.
Por otra parte, la ocupación en el sector informal fue de 16.7 millones de personas -Considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa.
De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña-, y significó 28.1 % de la población ocupada —tasa de ocupación en el sector informal 1 (TOSI1)—, 0.4 puntos porcentuales por arriba de la registrada en igual mes de un año antes.
La TOSI1 urbana fue de 26.3 por ciento.
Indicadores de la población desocupada
En enero pasado, la población desocupada (población que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición para hacerlo y realizó alguna actividad para obtener empleo) fue de 1.6 millones de personas y representó 2.7 % de la PEA —tasa de desocupación (TD)—. En las mujeres, esta medida fue de 2.9 % y en los hombres, de 2.5 por ciento. Respecto al mismo periodo de 2024, la TD decreció 0.2 puntos porcentuales: en las mujeres se mantuvo y en los hombres cayó 0.3.
De las y los desocupados, 11.0 % no contaba con estudios completos de secundaria.
Las personas con mayor nivel de instrucción representaron 88.8 por ciento.
En cuanto a las características sociodemográficas de la población desocupada, por rangos etarios, la mayor proporción se concentró en el grupo de 25 a 44 años, con 47.0 por ciento. Siguió el grupo de 15 a 24 años, con 33.2 por ciento.
Respecto a la duración del desempleo, 54.3 % de esta población estuvo desocupada en un periodo de un mes o menos, mientras que 28.3 % no tuvo trabajo más de un mes y hasta tres meses.
Tasas complementarias
Con el fin de proporcionar a las y los usuarios más elementos que apoyen el análisis de las características del mercado laboral de nuestro país, el INEGI genera mensualmente un conjunto de indicadores complementarios sobre la calidad de inserción en el mercado laboral. Para ello, considera distintos aspectos que van más allá de las mediciones tradicionales y que recogen la heterogeneidad de circunstancias que se presentan en México. Los resultados de estas tasas no deben sumarse a lo que se desprende de otras, ya que un mismo grupo o segmento poblacional puede estar presente en más de una de estas. No todos los porcentajes que se mencionan se refieren al mismo denominador.
Tasa de ocupación parcial y desocupación (TOPD1): se situó en 9.2 % respecto a la PEA, en enero pasado, tasa mayor que la de 8.5 % de igual mes de 2024.
Tasa de presión general (TPRG): se ubicó en 5.5 % de la PEA, tasa inferior a la de 6.0 % de enero de 2024.
Tasa de trabajo asalariado: fue de 66.6 % de la población ocupada, superior a la de un año antes (65.6 %).
Tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO): se ubicó en 32.8 % de la población ocupada y fue menor que la de enero de 2024 (37.7 %).