Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda
Martin Luther King (1929-1968) Religioso y líder social norteamericano
Los familiares del maestro Agustín Cárdenas debieran rechazar la entrega de la narco presea Ocampo por parte del Congreso del Estado, porque lo ocurrido hace un año manchó para siempre el reconocimiento.
Se trató de un yerro de mayúsculas proporciones, porque los diputados –eran los mismos el año anterior- avalaron la demencial y aberrante propuesta del priísta Raymundo Arreola, para entregar la aún en ese tiempo llamada Presea Ocampo, a un grupo de músicos paisanos suyos, que hacen apología del narco, la violencia y la muerte. Algunos se sorprendieron, otros fueron indiferentes, pero todos avalaron la sospechosa insistencia de Arreola por premiar a sus paisanos, emblema de la narco música. Y eso que es la más importante premiación que otorga el Poder Legislativo michoacano.
Ni siquiera la ignorancia pudo caber como posible justificación, porque en redes sociales y en todos los medios de comunicación, se desató enorme polémica y críticas por la vergonzosa determinación de los diputados. Pero pese a las reacciones, todas de indignación, para nada se movieron los legisladores de su decisión. Peor aún, Arreola, el impulsor, se paseó de noticiero en noticiero justificando la decisión, bajo el argumento de que el grupo era duchísimo en el arte de tocar los instrumentos musicales. Y todavía peor, Arreola y algunos otros de sus cómplices llegaron a pretextar que la narco música también es cultura y que habría que premiarla como tal. El cinismo en todo su magno esplendor.
Y para este año, el Congreso determinó entregar post mortem la presea, ahorra llamada “narco presea”, al artista Agustín Cárdenas, que sin duda hizo en vida los méritos suficientes para recibir la condecoración, si es que ésta valiera algo. Él fue pintor y escultor, diseñó el escudo oficial de Michoacán y los mulares del palacio del Poder Judicial, en el centro histórico de Morelia.
En cualquier otra circunstancia, desde luego sería un honor la distinción. Empero, por el contexto, que es obligado traer a cuento, la familia del maestro Cárdenas debiera no aceptar la narco presea. Hoy se ha vuelto una vergüenza, un descrédito.
Ojalá reparen los familiares en que rechazarla le daría más dignidad aún a la trayectoria del artista. Veremos.